|
EUROVISIÓN 2006: EL PABELLÓN (AUDITIVO) BIEN ALTO, COMO SIEMPRE
Hace mucho, mucho que éste que les esputa, no se veía una Eurovisión entera. Pero mucho. Y ha sido por casualidad. Algún año cayo una votación, otros un par de canciones, pero seguirlo del tirón... ni me acuerdo.
Bueno, las casualidades hay que aprovecharlas. He enganchando el previo (como si de un partido de fútbol se tratase) con un Carlos Lozano frenético, viejas glorias, José Ramón Pardo, todo muy vetusto, y claro, al final me he quedado a verlo...
Han empezado a hablar de la canción. Sí, la canción que (n)os ha representado (quiero decir, que os ha representado a vosotros, porque a mí no). Y me he acordado. Bueno, no me he acordado de la canción, sino de los sentimientos psicópatas que me despertó cuando la oí...
Es tan nefasta, tan monocorde y tan neutra que aunque la han machacado durante meses resultaba imposible recordarla con claridad. Pero no quiero decir nada de ella. De momento.
Después de la consabida entrevista y las apuestas, con España -según TVE- entre las favoritas, empieza la cosa. Tres, cuatro canciones y de repente, las Ketchup. Y el terror llamó a mi puerta. Cuatro niñas desafinando como ornitorrincos en celo, unas sillas de secretaria y dos bailongos con ropa de ensayar. Por no hablar de la canción. De momento.
Tras el shock, me he quedado en un estado a medio camino entre la vergüenza ajena, la pena y el suicidio. Y he deseado con todas mis fuerzas que quedaran las últimas, porque no se merecían otra cosa.
Que sí, que es irrelevante, lo sé. Eurorisión flojea y lleva dando tumbos un par de décadas. Pero aun así, al final la sensación que se da es que somos de una pobreza musical y cultural que asusta. Y no es una sensación, es real.
Triste ¿verdad?
|
|
¡Tapadnos, tapadnos bien, que nos van a dar!
|
Es muy curioso que la comentarista, Beatriz Pecker, no haya lanzado más que tres cáusticas frases sobre el deparar de la canción patria durante las dos horas de retransmisión, cuando otros años siempre nos han bombardeado con arengas populistas. Daban por entendido que no había ningún tipo de interés en ella, o bien que algo turbio se escondía detrás. Pero no voy a hablar.
A mí esto me da que pensar ¿se ha elegido esta pantomima de canción y de grupo por algún tipo de devolución de favores desde TVE? ¿El jurado de selección está compuesto por sordos?...
¿O será cierto aquello de que no se quiere ganar para evitar la organización de la cosa esta al año siguiente, que cuesta un pastón? Hay una leyenda urbana que dice que TVE aún no ha podido pagar todas las deudas adquiridas por montar el festival en 1969...
Del resto de canciones me quedo con los lituanos (“Somos los ganadores de Eurovisión, así que vota a los ganadores”) y su rollo bufón entre Blues Brothers, Petersellers y CQC, las colegialas que canturreaban junto al rapero inglés y alguna otra cosa más (Grecia, el grupo country).
Lordi, los ganadores, se lo llevaron de calle al despertar el espíritu de los “hermanos del metal” de toda Europa para llamar o enviar mensajitos, en un gesto corporativista que les honra. Y aunque parezca mentira, son muchos los heavy-metaleros que se sientan a ver el concurso por la tele cada año. Más de los que creen... y por una vez...
De esta gente de las máscaras se ha dicho que han levantado las expectativas y la polémica en dos meses gracias a internet, que si su canción es satánica (ya empezamos, ja, ja), que sin maquillaje (a lo Kiss) y disfraces no hubieran hecho nada... Carnaza para alimentar de nuevo el pensamiento único, porque por lo visto son un grupo con más de diez años de historia, cuatro discos editados y para colmo de desinformados, habían tocado en Madrid el año pasado. Igual de caracterizados, por cierto.
Y aunque acabé de ver aquello con una sonrisa en la cara, lo mejor estaba por venir: TVE nos deleitó con el análisis post-partido, con Carlitos moderando, Massiel y Salomé de estrellas invitadas, dos pedorros del mundo del corazón y una becaria con dificultades para hablar y cuatro folios temblorosos en las manos sacados de Google diez minutos antes.
|
|
Preferimos el premio en "metálico".
|
Lozano intentaba defender lo indefendible. Massiel, le plantaba cara a él y a TVE, desgranando todo el mamoneo que rodea a la selección de nuestro glorioso tema y sacando trapos sucios de la industria musical y la tele a tutiplén. Además se declaró fan de Maria Callas, AC/DC y Metállica. Salomé afirmó que prefería a Iron Maiden... y habló de la mano negra en Televisión Española, lo que ya les decía antes. El delirio.
En su contra, la becaria balbuceando y mirando sus papeles y dos loros parlanchines (sacados del espacio de corazón y morbo matinal) que, una de tres: o les habían lavado el cerebro, o sus gustos musicales son nefastos, o bien les había pagado la discográfica a lo largo de toda la fase de promoción.
Y todos a grito pelado, pisándose entre ellos...
En fin, que cuando empezaba a cuestionarme si había perdido cuatro horas de mi tiempo los hados me regalaron aquel galimatías, y mis dudas se disiparon. ¡Sí! ¡Había merecido la pena!
Y ahora, por fin, hablemos de la canción y sus intérpretes: La oí hace tres o cuatro meses –y digo oír, ya que no había nada que escuchar, por más que lo estuve intentando-, cuando estupor y rabia se apoderaron de mí. Era sin duda la peor canción que nunca, nuca se había elegido.
La canción era mala entonces y ahora sigue siendo igual de mala, ¿no? Pues yo me pregunto: ¿por qué cuando se presentó en público ningún medio dijo nada de eso, y ahora los mismos periódicos, televisiones y webs no se cansan de afirmar lo pésima que era? ¿Tanto dinero da una discográfica? ¿Y la objetividad? Que salga algún profesional de la prensa y me lo explique.
Para colmo el año anterior, otra del mismo palo –igual de neutra y pésima, cantada por otras tres tías sosas, flamenquito barato y letra estúpida- nos había hecho morder el polvo una vez más. ¿Para qué cambiar, verdad?
No puede ser. Es decir, que ha habido algo negro detrás. Ni en los tiempos de OT, cuando la manipulación de masas y la pseudo-estafa fue notoria, al menos era público que los designios españoles en Eurorisión saldrían del acuerdo entre Vale Music, Gestmusic y TVE. La parte musical fue igual de nefanda pero, ya digo, al menos no escondían la mierda. Ni la manera en que se enriquecían en nombre de la “música”. O prostituyéndola, más bien.
¿Y la canción este año? Bueno, lo que sea, da igual. Irán las Ketchup, que han vendido hasta las células muertas de su piel, son conocidas whole world, y TVE le debe a Sony (al caso, su discográfica) su actualización tecnológica. Aparte de todo lo que se haya llevado TVE por promocionar en su día aquello del “Aserejé” y su bailecito (¡y ni siquiera bailecito!; movimientos reducidos a su mínima expresión, casi oligofrénicos).
|
|
La típica fan de Angus.
|
Desconozco porque desde hace años se nos intenta vender la moto con este tipo canciones y nos cuentan que son “buenos temas, bombazos divertidos, frescos y explosivos”.
En realidad son pachanga de usar y tirar con un estribillo tonto, y fecha de caducidad. Y ellos, ejecutivos, productores, etc. lo saben igual, pero se han dado cuenta de lo tontos que somos y del caso que le hacemos a cualquier cosa que aparezca en la tele, con lo que estirando el fenómeno, los resultados se pueden alargar casi ad infinitum.
Y por último, un escalofriante documento. Kromosomos ha tenido acceso a una conversación grabada durante la reunión de los ejecutivos de TVE y el comité de selección de Eurovisión 2006, de la que les transcribimos algunos extractos:
“Psche, entonces para esto de Eurovisión el primer single de su nuevo disco ¿no? Si ese, aunque la letra no se entienda una mierda, sea incoherente, monótona, pobre y se haga más larga que una consulta en el dentista. Total, si va a dar igual. Va a colar de todas formas. Hay que evitar ganar o quedar bien a toda costa. Y a cambio, a ellos les sale gratis la promoción”
“¿Que las Ketchup no cantan en directo? ¿ Y quién lo va a notar? Que le berreen al micro todas a la vez, que el ingeniero rellene con algún efecto de reverberación para tapar un poco, ¡y ya está!”
“Hala ya está resuelto el quebradero de cabeza para Eurovisión, que desde que perdimos el megacontrato de OT, han vuelto los disgustos a esta santa casa...”
“Señora directora, le llama Ramón García por la línea 2.”
Por último, de la coreografía, vestuario y puesta en escena, no diré nada, otros lo han hecho muy bien. Pero se lo imaginan ¿no? Pues no. Por mucho que elucubren, resultaría mucho peor.
PD: Para ser justos hay que decir que hubo cosas casi tan decepcionantes como lo nuestros: El metrosexual rumano a rebufo del “Dragonstea Dintei”, un grupito de seis cantándole a la ecología.... Y por cierto, Sony/BMG es también la discográfica de Lordi. Curioso.
dK, unsaving the music, once more.
|